Inicio Tratamiento de agua Descalcificadores

El agua del sureste es de las más duras de España. Un descalcificador bien dimensionado alarga la vida del termo, de la caldera y de los electrodomésticos. Uno mal dimensionado da problemas al año de instalarlo.

Cómo saber si tu agua es dura, sin comprar nada

  • Cal blanca en la grifería, en la mampara y en el hervidor.
  • Ropa que sale áspera y jabón que cunde poco.
  • El termo pierde capacidad: antes se duchaban dos y ahora no llega para uno.
  • Manchas blancas en los vasos al salir del lavavajillas.
  • La caldera empieza a dar errores de sobrecalentamiento.

La dureza se mide en grados franceses (ºfH). Por encima de 30 ºfH se considera agua dura, y en buena parte de Murcia, Alicante y el Levante almeriense se supera con holgura. Lo correcto es medirla en tu grifo antes de comprar nada: de ese número sale el equipo que necesitas.

Qué hace y qué no hace un descalcificador

Sí hace: intercambia el calcio y el magnesio del agua por sodio mediante una resina. El resultado es agua que ya no incrusta cal en la instalación ni en los aparatos.

No hace: no potabiliza, no quita cloro, no quita nitratos y no mejora el sabor. Para agua de beber lo que hace falta es ósmosis inversa, que es otra cosa distinta.

Confundir las dos es el error más común, y a veces lo alimenta quien vende.

El dimensionado, que es donde se falla

Un descalcificador se elige por el consumo real de la vivienda y por la dureza real del agua. No por el número de habitaciones ni por lo que hubiera en oferta.

  • Si se queda corto, regenera constantemente: gasta sal, gasta agua y se desgasta antes de tiempo.
  • Si es demasiado grande, el agua se queda parada dentro de la resina entre regeneraciones, que tampoco es bueno.

Para dimensionar hay que saber cuántas personas viven en la casa, si hay piscina o riego, la dureza medida y si el uso es continuo o de temporada. Esto último importa mucho en segunda residencia.

El mantenimiento, que es donde se abandona

Un descalcificador sin sal no descalcifica nada. Es un depósito decorativo. La mayoría de los que nos encontramos «estropeados» no están estropeados: llevan meses sin sal.

  • Revisar el nivel de sal periódicamente y reponer.
  • Limpieza del sistema y revisión de la válvula.
  • Comprobar la dureza de salida de vez en cuando: si sube, algo pasa.

Para negocios y comunidades

En hostelería, lavanderías y comunidades el ahorro no es de confort: es de mantenimiento y de vida útil de los equipos. Un intercambiador incrustado consume más gas para dar la misma agua caliente. Damos presupuesto desglosado para poder llevarlo a junta o a contabilidad.

¿Quieres saber cuánta cal tiene tu agua? Lo medimos en la visita y de ahí sale el equipo, no al revés.

Llamar al 657 068 444 Escribir por WhatsApp

Preguntas frecuentes

¿El agua descalcificada se puede beber?

Es apta salvo en dietas bajas en sodio, pero no mejora el sabor ni quita el cloro. Si lo que quieres es agua de beber, lo que necesitas es ósmosis inversa.

¿Cuánta sal consume?

Depende de la dureza y del consumo. Con un equipo bien dimensionado, un saco dura semanas, no días. Si te dura tres días, el equipo está mal elegido.

¿Gasta mucha agua?

Regenera con agua, sí. Un equipo bien dimensionado regenera cuando toca; uno pequeño regenera casi a diario, y ahí sí se nota en el recibo.

Tengo agua de pozo o de depósito, ¿vale igual?

Hay que analizarla antes. Puede necesitar filtración previa de sedimentos, o tratamiento específico si trae hierro.

¿Y si tengo la casa cerrada medio año?

Se elige equipo y programación pensando en eso, y conviene una puesta en marcha al volver. No es lo mismo un uso continuo que uno de temporada.