Inicio Blog Detectar una fuga oculta

Antes de que venga nadie hay cuatro comprobaciones que puedes hacer tú en menos de una hora. Sirven para saber si hay fuga y, muchas veces, para acotar dónde está.

Prueba 1 — El contador con todo cerrado

Es la prueba definitiva y la más fácil de todas.

  1. Cierra todos los grifos de la casa.
  2. Apaga la lavadora, el lavavajillas, el riego automático y el llenado de la piscina.
  3. Ve al contador y apunta la lectura, o fíjate en la ruedecilla pequeña.
  4. Espera media hora sin usar agua y vuelve a mirar.

Si se ha movido, hay fuga. Si no se ha movido, no la hay en la instalación de agua — lo cual no descarta un desagüe o una filtración de fachada, que dan síntomas parecidos.

Prueba 2 — Aislar por zonas para acotar

Si el contador se mueve, el siguiente paso es saber dónde.

  • Cierra la llave general de la vivienda dejando el contador abierto. Si el contador sigue girando, la fuga está entre el contador y tu casa: es la acometida enterrada.
  • Si el contador se para, la fuga está dentro. Ve cerrando llaves por zonas —baño, cocina, terraza, riego— y mirando el contador después de cada una. La zona en la que se para es la zona de la fuga.

Esto solo, hecho con calma, ahorra la mitad del tiempo de localización.

Prueba 3 — ¿Fría o caliente?

Una pista que casi nadie da y que cambia el equipo que hay que llevar.

  • Cierra la llave de entrada al termo o a la caldera.
  • Si el contador se para, la fuga está en el circuito de agua caliente.
  • Si sigue girando, está en el de fría.

Las fugas de agua caliente se localizan mucho mejor con cámara termográfica, porque dejan una firma de calor bajo el pavimento. Saberlo por adelantado ahorra una visita.

Prueba 4 — La prueba del cubo, para piscinas

Si lo que baja es el nivel de la piscina:

  1. Llena un cubo con agua de la piscina y apóyalo en un escalón, sumergido a medias.
  2. Marca el nivel del agua por dentro del cubo y por fuera.
  3. Espera 48 horas con la depuradora en su ciclo normal.

Si el nivel de la piscina ha bajado más que el del cubo, hay fuga. Si bajan igual, es evaporación — que en verano en el sureste es mucha y asusta sin motivo.

Las señales que no necesitan prueba

  • Mancha de humedad que crece despacio y vuelve aunque se pinte.
  • Una zona del suelo caliente sin motivo: fuga de agua caliente.
  • Ruido de agua corriendo por la noche con todo cerrado.
  • Pérdida de presión general en la vivienda.
  • El recibo del agua sube sin que haya cambiado el consumo.

Lo que no debes hacer

  • No piques por donde ves la humedad. El agua viaja: la mancha aparece donde encuentra salida, que puede estar a metros del punto de rotura.
  • No taladres para «comprobar». En suelo radiante un taladro mal puesto crea una segunda fuga encima de la primera.
  • No lo dejes correr. Una fuga pequeña no se cura sola y el recibo va sumando.

Cuándo llamar

Si el contador gira con todo cerrado y ya has acotado la zona, ese es el momento. Llegarás a la conversación con información concreta y la localización será más rápida y más barata. Lo que viene después —geófono, correlador, cámara térmica o gas trazador— sí requiere equipo: lo contamos en detección de fugas sin obras.

¿El contador gira con todo cerrado? Cuéntanos lo que ves y te decimos qué probar antes de que venga nadie.

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