Si abres el grifo y sale un hilo, si la bomba arranca y para cada pocos segundos, o si la ducha se queda sin presión cuando alguien abre otro grifo, el problema tiene arreglo. Lo que casi nunca hace falta es cambiar la bomba entera, que es lo primero que suele proponerse.

Qué te está diciendo la instalación
Cada síntoma apunta a una cosa distinta. Antes de cambiar nada, esto es lo que miramos:
La bomba arranca y para cada pocos segundos
Es la avería más común de todas, y casi nunca es la bomba. Son ciclos cortos, y lo que falla es el calderín: ese depósito metálico que va al lado y que por dentro tiene una membrana con aire a presión.
Ese aire es el que hace de colchón. Cuando se pierde —o cuando la membrana se rompe— la bomba no tiene dónde acumular, así que se dispara con cada gota que sale y se para enseguida. Arranca y para, arranca y para. Eso se carga el motor y el presostato en pocos meses.
Muchas veces se resuelve recargando el aire del calderín, que cuesta una fracción de una bomba nueva. Si la membrana está rota, se cambia el calderín. La bomba, si el daño no ha llegado lejos, se queda.
No arranca
- Presostato sucio o descalibrado: es el interruptor que manda arrancar. Se atasca con la cal.
- Condensador agotado: la bomba zumba pero no gira.
- Protección térmica disparada por haber trabajado en seco.
- Falta de agua en la aspiración: se ha vaciado el depósito o ha entrado aire.
Arranca pero da poca presión
- Aire en la aspiración: la bomba no ceba. Una junta que respira o una válvula de pie que no cierra.
- Turbina desgastada por años de agua dura, que aquí es lo normal.
- Filtro de aspiración obstruido.
- La bomba se quedó corta para lo que le pides: más baños, más grifos o riego que antes no había.
Golpes y ruido al cerrar un grifo
Es golpe de ariete. Suena feo y además rompe: hace saltar juntas y agrieta accesorios. Se corrige con un antiariete, ajustando presiones, y a veces sujetando bien la tubería, que es lo que de verdad está vibrando.
Poca presión no siempre es culpa de la bomba
Antes de vender un grupo de presión hay que medir la presión de entrada. Si la acometida llega bien y el problema está dentro, poner una bomba es gastar dinero para no arreglar nada. Lo que nos encontramos a menudo:
- Reductora de presión mal ajustada o agarrotada. Se resuelve en una visita.
- Filtro general atascado, sobre todo donde hay arenilla.
- Tubería vieja incrustada de cal: por fuera es de 20, por dentro le queda el paso de 8. Ahí la bomba no hace milagros.
- Llave de paso medio cerrada desde una obra anterior. Pasa más de lo que parece.
- Presión baja de red a ciertas horas. Entonces sí, lo que hace falta es depósito y grupo.
Qué instalamos

- Grupos de presión para vivienda. Con variador de frecuencia cuando compensa: mantienen la presión constante aunque se abran dos grifos, gastan menos y no dan el tirón de arranque.
- Depósito de reserva más grupo. La solución para casas de campo, pedanías y zonas donde el suministro llega con poca presión o se corta a ratos. El depósito llena cuando hay, y el grupo da presión constante dentro de casa.
- Grupos para comunidades de propietarios. Dos o tres bombas alternándose, con su cuadro y protecciones. Presupuesto desglosado para poder defenderlo en junta.
- Bombas de pozo y de achique, sondas de nivel y automatismos.
- Sustitución de calderín, presostato y valvulería cuando el grupo es bueno y lo que falla es el accesorio.
El dimensionado, que es donde se falla
Un grupo de presión se elige por el caudal punta —cuántos grifos pueden estar abiertos a la vez— y por la altura que tiene que vencer hasta el punto más alto y más lejano. No por el número de habitaciones ni por lo que había en oferta.
- Si se queda corto, la ducha se cae cada vez que alguien abre otro grifo.
- Si es demasiado grande, trabaja a golpes, gasta de más y se desgasta antes.
Para acertar hay que saber cuántos baños hay, si hay riego o piscina, a qué altura está el punto más desfavorable y qué presión llega de la calle. Son cinco minutos de medición que ahorran un disgusto.
Mantenimiento: dos cosas al año
- Comprobar la precarga de aire del calderín. Es la revisión que más averías evita y la que nadie hace.
- Limpiar el filtro de aspiración.
- Si hay depósito: limpiarlo y revisar la boya o la sonda de nivel.
En segunda residencia, además, conviene dejar el grupo sin tensión cuando la casa se cierra. Te lo contamos en cerrar la casa de la costa.

Dónde trabajamos
Región de Murcia completa, provincia de Alicante y Levante almeriense. La zona donde más grupos montamos es precisamente la de casas de campo y pedanías, donde el suministro no siempre llega como debería. Consulta tu zona de servicio.
Presupuesto cerrado antes de empezar, factura, y certificado de instalador autorizado cuando la instalación lo requiere. Esto forma parte de nuestro servicio de fontanería.
Preguntas frecuentes
La bomba arranca y para sin parar. ¿Hay que cambiarla?
Casi nunca. Ese síntoma es de calderín sin aire o con la membrana rota. Muchas veces se arregla recargando el aire, que cuesta una fracción de una bomba nueva. Eso sí, conviene no dejarlo: los ciclos cortos acaban matando el motor y el presostato.
¿Cuánto cuesta poner un grupo de presión?
Depende del caudal que necesites, de si hace falta depósito y de dónde haya que montarlo. No damos precios por teléfono sin ver la instalación, porque ese número siempre acaba cambiando y siempre hacia arriba. Vamos, medimos y damos precio cerrado por escrito.
Tengo poca presión solo en la planta de arriba
Es lo típico de altura insuficiente: la presión de red da para la planta baja y se queda a medio camino arriba. Suele resolverse con un grupo bien dimensionado, pero primero hay que descartar que no haya una reductora mal puesta o una tubería incrustada.
¿Hace ruido un grupo de presión?
Uno bien montado, poco. El ruido casi siempre viene de la sujeción —la bomba transmite la vibración a la pared y a la tubería— y de la falta de antivibratorios. Es algo que se cuida en el montaje, no después.
¿Vale la pena el variador de frecuencia?
En vivienda con varios baños o donde molesta el arranque continuo, sí: la presión se mantiene constante, gasta menos y el equipo sufre mucho menos. En una casa pequeña con poco consumo, a veces no compensa el sobrecoste. Te decimos cuál es tu caso aunque la venta sea más pequeña.